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Experiencias de quienes vuelven de la muerte

15 Abr

Las 7 experiencias de quienes

“vuelven de la muerte”

  • Luz al final del túnel
Muchas personas que han vivido experiencias cercanas a la muerte describen una escena en la que se ve una luz al final de un túnel.

Ver una luz al final del túnel parece ser la experiencia cercana a la muerte más común, pero según un reciente estudio puede que no sea la única.

En 2011 el señor A., un trabajador social de Reino Unido, fue admitido en un hospital después de desmayarse en el trabajo.

El personal médico estaba punto de insertarle un catéter en la ingle cuando entró en paro cardíaco. A falta de oxígeno, su cerebro dejó de emitir señal alguna. Tecnicamente el señor A. había muerto.

Pero, a pesar de ello, A. recuerda lo que pasó después.

El equipo médico inició el procedimiento de reanimación y A. pudo escuchar una voz que decía: “denle un electro shock”, mientras se levantaba de la cama y presenciaba la escena.

Y en el historial del hospital luego se pudo verificar que lo que el señor A. recordaba era precisamente lo que había ocurrido en el lapso de tiempo en el que todo el mundo le creyó inconsciente.

Lea también: Cómo “resucitaron” a Paul Walker en la gran pantalla para “Furious 7”

Análisis de casos

Bosque
La mayoría de los médicos tratan los recuerdos de momentos cercanos a la muerte como alucinaciones.

La historia de este paciente, recogida en un informe sobre resucitación, es una de tantas que desafían las ideas que tenemos sobre las experiencias cercanas a la muerte.

Hasta ahora, los investigadores asumían que cuando el corazón deja de bombear sangre al cerebro acaba todo nivel de conciencia.

Durante años, aquellos que han conseguido “volver” han recordado sus experiencias. Pero los médicos trataban estos recuerdos como alucinaciones, y los investigadores se han mostrado cautelosos a la hora de hablar sobre estos casos, ya que muchos son vistos como algo que va más allá de la investigación puramente científica.

Pero Sam Parnia, director del centro de resucitación de la Universidad de Medicina en Nueva York, quiso librarse de las suposiciones sobre lo que podían experimentar o no aquellos en el lecho de muerte.

Él y su equipo recolectaron datos de estos momentos durante cuatro años y analizaron más de 2.000 casos de paros cardíacos y momentos de muerte oficial.

Y parece ser que el señor A. no era el único que podía recordar su propia muerte.

Los siete sabores de la muerte

En cerca de un 50% de aquellos casos estudiados por Parnia, los pacientes eran capaces de recordar algo. Pero a diferencia del señor A., sus experiencias no parecían ser hechos que realmente ocurrieron.

Aunque “la gente tiene experiencias en el momento de la muerte”, cada persona interpreta estas vivencias de acuerdo sus creencias, dice Parnia.

Al contrario: recordaban escenarios alucinatorios que Parnia y sus colegas clasificaron en siete categorías.

“La mayor parte de ellas no son consistentes con lo que se cree que son las experiencias cercanas a la muerte”, dice.

“Parece ser que las experiencias de la mente en los escenarios cercanos a la muerte son mucho más complejas de lo que se creía en el pasado”.

Los siete escenarios son los siguientes:

  • Miedo
  • Ver animales o plantas
  • Luz brillante
  • Violencia y persecución
  • Deja-vu
  • Ver a familiares
  • Recuerdo de cosas que pasaron tras el paro cardíaco

Aunque está claro que “la gente tiene experiencias en el momento de la muerte”, según explica Parnia, la forma en la que cada uno de los individuos elige interpretar estas vivencias depende totalmente de sus creencias.

Alguien de India puede volver de la muerte y asegurar que vio al dios Krishna, mientras que alguien del medio oeste estadounidense puede regresar de la misma experiencia y afirmar que vio al dios cristiano.

“Si el padre de un niño del medio oeste le dice a su hijo que cuando muera verá a Jesús y que le transmitirá amor y compasión, por supuesto que verá eso”, dice Parnia.

Paciente
Parnia y sus colegas esperan que su trabajo contribuya al enriquecimiento de la discusión sobre el significado de la muerte

“Volverá y dirá: ’Papá tenías razón, vi a Jesús’. ¿Pero es cualquiera de nosotros realmente capaz de reconocer a Jesús? Yo no sé cómo es Dios, además de un hombre con barba blanca, lo que es una imagen totalmente construida”.

“Todas estas cosas -lo que es al alma, el cielo y el infierno- se escapan a mi entendimiento, y probablemente habrá miles y miles de interpretaciones basadas en dónde naciste y cuáles hayan sido tus experiencias vitales”, continúa Parnia.

“Es importante que seamos capaces de alejar todo esto del reino de las enseñanzas religiosas y ponerlo en escenarios más objetivos”.

Casos comunes

Parnia y sus colegas ya planean estudios que sigan por este mismo camino e intenten responder algunas de las cuestiones planteadas.

También esperan que su trabajo contribuya al enriquecimiento de la discusión sobre el significado de la muerte, y que pueda liberarse de posturas religiosas o escépticas.

Al contrario, opinan, la muerte debe ser tratada como un tema científico objetivo más.

“Cualquiera con una mente medianamente objetiva estará de acuerdo en que todo esto es algo que debe seguir siendo investigado”, añade Parnia.

“Tenemos los medios y la tecnología, ahora es el momento de hacerlo”, concluye.

Lea la nota en inglés en BBC Future

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El alma y la muerte clínica

11 Feb

El alma y la muerte clínica

Científicos aseguran que el alma puede abandonar el cuerpo y ver lo que ocurre a su alrededor

DesencarnaciónLas almas de las personas que han sufrido una muerte clínica, abandonan su cuerpo y pueden observar escenas de lo que está pasando a su alrededor en el mundo real, afirma un grupo de investigadores neerlandeses.

Un grupo de médicos ha realizado un estudio con la recopilación de más de 70 casos de personas que relataron la experiencia que vivieron mientras se encontraban clínicamente muertas, y están seguros que la conciencia puede vivir fuera de nuestro cerebro, pero ese mundo no puede ser percibido a través de los sentidos, según el portal ‘Epoch Times’.

El estudio cita el ejemplo de un paciente que se encontrada clínicamente muerto durante 20 minutos luego de una delicada cirugía cardíaca, y que inesperadamente regresó a la vida. Su resurrección por sí sola ya era increíble, pero más increíble fueron las escenas que el paciente vio mientras estaba muerto.

“El paciente describió una luz brillante al final del túnel y la forma cómo salió de su cuerpo. Pero más allá de eso, vio a los doctores conversando e indicó el lugar y la forma exacta cómo estaban parados. Además describió con exactitud las notas médicas que la enfermera escribía en el ordenador”, explicaron los autores del estudio.

 

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Los médicos llegaron a la conclusión de que el paciente realmente debería haber estado fuera de su cuerpo, porque de lo contrario no podría describir las escenas reales de la sala de operaciones y otras cosas. Coincidencia o vaticinio, no puede haber otra explicación realista, concluyeron.

 

Fuente: Paradigma terrestre

Experiencia de Muerte Clínica

25 Abr

Experiencia de Muerte Clínica

La reencarnación está vinculada al concepto del “Karma”

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La Ley del Karma ajusta sabia e inteligentemente el efecto a su causa. Todo lo bueno o malo que hemos hecho en una vida, nos traerá consecuencias buenas o malas para ésta o las próximas existencias.

En las sucesivas reencarnaciones el alma podría evolucionar hacia la perfección hasta convertirse en espíritu puro que no necesita más reencarnaciones.

 

Zhengjian – Compilado por Silvia Gleizer

extraído de LA GRAN ÉPOCA

Entrevista con una persona que tuvo una experiencia de muerte clínica

Yo era parte de esto.
Esto era parte de mí. Sólo uno. Sentí que me revelaron todo, todos los secretos del universo.

P: Cuéntenos un poco sobre usted.

¿Dónde creció?¿Creía en Dios o tenía algún tipo de creencia antes de su experiencia?

R: Nací en el sudoeste de los Estados Unidos, en una familia cristiana muy conservadora. Soy profesor de historia en la Universidad de Illinois en Chicago. Enseño historia de la Edad Media, historia de las religiones y misticismo.

Pero estudié religión tan sólo como una materia académica y no tenía ningún interés personal, en lo absoluto.

 

P: Tuvo una experiencia extracorpórea. ¿Qué sucedió?

R: Sí, fue en 1988. Fui a Londres a dar una conferencia. Pero en ese entonces tenía un asma muy severo y ese día en Londres la calidad del aire era muy mala. Yo estaba fuera de todos modos. Mi asma comenzó a empeorar y empeorar y en poco tiempo, me encontré en una situación crítica. Cuando llegué al hospital, tenía paro pulmonar, por lo que me pusieron un respirador.

Estuve en coma durante dos semanas. Al final del período de esas dos semanas terminé paralizado del cuello hacia abajo, fue un gran problema de salud cuando salí del coma. La experiencia misma ocurrió en algún momento durante esas dos semanas.

Como estaba inconsciente, no sé cuando fue.

P:¿Qué vio en el otro lado? Descríbalo para nosotros. ¿Qué sintió?

R: Mi experiencia comienza en lo que se llama revisión de la vida. Lo primero que recuerdo fue simplemente estar en un lugar; era un lugar anodino donde todo era del mismo color, como un azul gris.

Podría ser el cielo, podría ser la tierra; todo era de un solo color. No, vi ninguna luz. Pero en este lugar donde estaba, aparte de mí, hacia mi derecha, había un tipo de ser que nunca llegué a ver, sentí su presencia.

Sentía que este ser era grande y poderoso y se mantenía siempre a mi derecha. Permanecí en este lugar por un tiempo, y luego comencé lo que se conoce como repaso de la vida. Lo más importante en esta experiencia fueron las emociones que sentí y los pensamientos que tuve en ese momento.

Lo estaba experimentando desde tres ángulos distintos al mismo tiempo. Mi versión de mi vida, cómo la recordaba, lo que sentía, lo que pensaba que eran mis motivos, mis pensamientos. Todo eso estaba ahí.

Pero al mismo tiempo, estaba experimentando lo que otra gente en contacto conmigo estaba experimentando, sus sentimientos, sus emociones, sus pensamientos, y eso fue una conmoción para mí.

P: ¿Entonces el repaso de su vida comenzó desde cuando usted era muy joven?

R: No, recordé episodios selectos, como si estuviese viviéndolos de vuelta, reviviéndolos. Por ejemplo, en la vida diaria, a veces la gente es mala contigo, muy insoportable, por momentos no puedes controlarte y dices algo desagradable, y en tu mente crees que está bien porque esta persona se lo merece.

Pero, si sabes lo que siente la otra persona, eso cambia todo, te das cuenta del sufrimiento que puedes causar diciendo esas cosas y ese dolor es real, es genuino. Y al sentir eso, obtuve una perspectiva completamente distinta en lo concerniente a las relaciones con otras personas. Me di cuenta que no está bien lastimar a otras personas intencionalmente. Pero hubo también una tercera perspectiva.

Estaban mis recuerdos, mis emociones, mis sentimientos sobre las emociones, los sentimientos de la otra persona, pero también vi lo que realmente estaba sucediendo. Y lo que vi ahí era el grado de engaño en el que yo vivía.

En esa perspectiva más elevada realmente vi que yo no era la persona que creía ser. Que mis emociones no eran tan buenas, mis motivos no eran tan buenos, vivía sumergido en un alto grado de auto engaño y me sentí terrible, me sentí humillado, me sentí un fracaso como persona. Estaba pensando que había fallado en ser como yo quería ser, quien yo creía ser. Era un sentimiento muy negativo y sentí que era absolutamente horrible.

El ser estaba ahí durante todo este tiempo. Y me envió un mensaje diciendo que “Está bien, sólo eres un humano”.

Se trata de cómo los humanos fallan, los humanos cometen errores, y los humanos se engañan a sí mismos. Entonces, en un nivel, está bien, es normal. Pero en un nivel más alto no está bien. Podemos hacerlo mejor.

El ser me dio mensajes consoladores de, “eso es lo que los humanos hacen”. Pero yo quería hacerlo mejor. Lo siguiente que me fue mostrado, fueron revelaciones sobre mi propia familia, mi madre, mi padre, mi hermano, mi hermana y yo.

Entendí exactamente quiénes eran todos. Por qué éramos de la forma que éramos. Fue un gran consuelo. Hasta ese entonces yo había estado muy enojado con mis padres, pensaba que no habían hecho un buen trabajo como padres. Ahora entendí que simplemente eran seres humanos imperfectos, haciendo lo mejor que podían con sus limitaciones. De la misma forma en que me había visto a mí mismo. El odio se evaporó. El punto clave era que ahora entendía a todos en mi familia. Podía aceptarlos.

P: ¿Entendió emocionalmente? ¿O entendió sus motivos? ¿O sus limitaciones? ¿De qué modo los entendió?

R: Pude entender quiénes eran ellos y su ser interior, y pude aceptarlos. Creo que tuve un tipo de entendimiento más profundo. Más bien dentro de sus almas creo. Ahora, sus acciones eran entendibles y aceptables para mí.

En la etapa siguiente me encontré, no sé cómo describir esto, como en el centro del universo, en el espacio exterior. Todo alrededor mío eran estrellas, galaxias, nebulosas, y todo era en tres dimensiones como si yo realmente estuviese simplemente flotando libremente en el medio del universo. Era impresionante, completamente hermoso, sentí una conexión, un rayo directo de conexión entre yo y cada objeto en el universo, como si todos fuésemos uno, todos estamos conectados. Creo que eso fue un sentimiento muy conmovedor de conexión absoluta con todo el universo, yo era parte de esto, esto era parte de mí, sólo uno. Sentí que me revelaron todo, todos los secretos del universo.

Era simplemente entendimiento de que el universo tiene sentido, sabía la verdad. A veces siento que ahora podría recordarlo en temas específicos, entiendo cuáles son las cosas correctas que hay que hacer, siento que puedo sacar algo de ese conocimiento que me fue dado.

La última etapa, fue cuando se me dio una revelación del futuro, lo que respecta a mí mismo, específicamente lo que respecta a mis hijos. En ese entonces mi hijo tenía quince años de edad, y mi hija tenía diez. Me dieron imágenes muy específicas de lo que les sucedería en el futuro. Me di cuenta de que me necesitarían. Tenía que estar ahí para ellos. En ese momento recuerdo tomar la decisión de querer regresar, si me necesitaban, tenía que regresar por ellos. Entonces, en ese momento, comencé a regresar a mi cuerpo paralizado en el hospital.

P: ¿Qué sacó de todo esto?

R: Es muy difícil de describir, pero es una completa sensación de que nuestras vidas tienen sentido y propósito, incluso las cosas malas tienen sentido. El propósito de nuestra vida aquí es aprender y crecer como individuos y cada persona aprende y crece de manera distinta, no todos son iguales. Pero me di cuenta de que podía aceptarlos a todos.

P: ¿Cree que se puede predecir el futuro?

R: Creo que ciertas cosas en nuestras vidas están determinadas, sucederán. Otras son variables, dependen de nuestras reacciones. Pero en general, creo que el camino por el cual transita nuestra vida está determinado. Y que de lo que se trata la vida es de cómo reaccionamos ante el desafío que se presenta. El desafío está predeterminado, la reacción no. Así que podemos tomar una reacción positiva. El desafío para nosotros es crecer como individuos. O podemos dar la vuelta, salir corriendo, podemos rehusarnos al desafío. Creo que en términos generales, la mayor parte del futuro está determinado. Pero no todo. Eso queda en nosotros. Y de eso se trata la vida.

P: Habló de varias etapas. ¿Sintió que todo el proceso fue muy rápido o muy lento?

R: Bien, no hay forma de describirlo. Lo que llegué a sentir es que realmente no hay tal cosa como el tiempo. El tiempo es una palabra artificial que creamos.

Donde yo estaba no había tiempo. Todas estas etapas de las que hablé sucedieron más o menos al mismo tiempo. Por lo tanto salí de la experiencia creyendo que el tiempo sólo existe en este mundo donde estamos. Quizás ya había pasado todo ahí, pero en este mundo donde estamos vemos la vida de forma secuencial.

Y es necesario para esta existencia, pero no creo que sea así para otras existencias.

P: ¿Llamaría a ese ser a su derecha, Dios?

R: La presencia de ese ser era grande, inmensa, y era una presencia de poder. Yo sólo digo que es un ser porque eso es todo lo que es. Decir más sería cambiarlo, porque no tuve la sensación de que sea Dios. Podría ser Dios, pero no tuve la sensación de que fuese Dios.

Sin embargo, terminé con la certeza, y esto no tiene sentido al describirlo lógicamente, terminé con la absoluta certeza de la existencia de Dios.

Zhengjian – Compilado por Silvia Gleizer

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El túnel de luz

24 Mar

El túnel de luz, el cordón de plata y la encarnación a través del núcleo del planeta

 -David Topí-

 

 

Tras el último artículo sobre el túnel de luz, y lo que había seguido leyendo y escuchando al respecto, con opiniones de todo tipo, pues me quede, como no, con cabos sueltos y dudas en la cabeza, comparando mis experiencias personales de lo que yo he vivido con la terapia regresiva, con lo que se comenta en diferente literatura por ahí fuera. Así que, como siempre que me pasan estas cosas intento encontrar respuestas, aproveché ayer una sesión de regresión, para, a través de una compañera, poder hacerle preguntas a uno de sus guías al respecto.

Y esta es la transcripción de la conversación que tuvimos:

David: Bueno, hablando de otra cosa, últimamente he estado leyendo sobre lo que llamamos el túnel de luz, sobre lo que sucede cuando fallecemos, que se abre un vórtice, y por ahí salimos del plano físico. En muchas de mis regresiones, tras fallecer, me he visto saliendo por un túnel….
Guía: Si, este túnel que veis es lo que vosotros llamáis el cordón de plata
David: ¿Este vórtice es el cordón de plata?
Guía: Si, porque es lo que os lleva fuera del plano físico, aunque luego se abran otro tipo de vórtices hacia otros sitios.
D: Entonces, cada vez que salgo de una encarnación, porque lo he visto muchas veces encima mío, ¿es mi cordón de plata que me conecta con mi Yo superior lo que me permite salir?
G: Correcto, se abre para permitir la salida, y por eso lo percibes como un vórtice. Incluso es una de las formas por las que salís astralmente por las noches, lo que pasa es que no se os desprende [el cordón de plata] cuando estáis dormidos. Ya sabes que al fallecer vuestro cuerpo físico el cordón de plata se desconecta. Esa es la luz que llamáis el vórtice o túnel que veis
D: Pero entonces, si ese vórtice es el cordón de plata, ¿no tendría que verlo conectado a mí? y sin embargo a veces lo veo como a 500 metros en el cielo, o en diferentes posiciones
G: Si, pero no importa, es la forma que tienes de verlo y recordarlo, simplemente
D: y al otro lado del vórtice, entonces salimos a diferentes lugares
G: si, depende de lo que tengáis que hacer, de lo que este previsto que hagáis tras cada vida
D: Entiendo. Te lo digo porque había literatura, que es posible que no sea más que para infundir más miedo, no sé, que habla de que se puede capturar el alma que sale de una vida para obligarla a entrar de nuevo en el plano físico de forma “forzada”
G: Bueno, no es del todo correcto. Hay personas que, por su nivel evolutivo, normalmente inicial, o básico, entran y salen de una encarnación rápidamente y van a otra, como parte de su aprendizaje, y su libre albedrio está más limitado a la hora de escoger las siguientes encarnaciones [lo hacen siempre lo que llamamos sus guías y su Yo superior]. Es porque tienen diferentes niveles de evolución.
D: Vale, eso lo entiendo, la historia era que por irte hacia la luz que percibimos como un túnel, eso representaba una “trampa” o un potencial peligro
G: No, no tiene nada que ver. El túnel siempre es el cordón de plata, que os saca de cada encarnación y os lleva al plano más adecuado según tu nivel evolutivo para el periodo entre vidas. Luego, después de deprenderse y haber salido de ahí, suceden diferentes procesos. Otras culturas le llaman a esta transición el Bardo, por donde vagáis y los planos por los que estáis. Esto incluye tanto las personas que se quedan ancladas cerca de la Tierra como los que transicionan a planos más elevados. Pero esto es algo que se permite y que forma parte de los procesos de reencarnación.
D: Ok, no es que el sistema de control y las razas que se nutren de nosotros usen este túnel de luz para recoger energía, para “capturar” almas, etc., etc.
G: no, al salir no, solo al entrar, por lo que ya sabes de la malla energética que rodea la Tierra.

Antes de tener esta conversación, la semana pasada que le hice otra regresión a otra compañera, cuando la saque de la vida que estábamos analizando le hice que me describiera el proceso de salida por el túnel paso a paso, lo que sentía, lo que percibía, a cámara lenta, y cuadra con esto que ayer nos explicaba este guía. Esta mañana, que he entrado yo en  regresión, hemos hecho lo mismo, y he ido reviviendo muy despacio y paso a paso la salida de mi cuerpo físico hacia los planos internos a través del cordón de plata, ahora que ya sabia lo que era el vórtice. Efectivamente, como siempre, al terminar de cruzarlo, he aparecido en uno de los niveles de los planos internos donde ya se ha desarrollado otra historia que ya no viene al caso, pero consciente de que el túnel era la conexión de mi ser con el plano físico.

Entrar por el núcleo del planeta

Por otro lado, otra cosa muy interesante que nos explicaron ayer es que se puede hacer entrar a las nuevas almas que desean encarnar, no por el exterior del planeta, haciendo que crucen todas las capas no físicas y la malla “negativa”, sino por el interior del núcleo del mismo. Me explico. Si habéis leído a Nassim Haramein, sabéis que postula y explica que el centro de cada planeta, estrella o galaxia es una singularidad, un agujero negro, que puede ser usado para que las energías, conciencias y seres que tienen el nivel evolutivo suficiente, puedan “viajar” de una punta a otra del espacio de forma casi instantánea. La teoría de Nassim Haramein, antes de conocerla, ya la había experimentado en una de las sesiones de regresión con mi amiga y compañera Xelo, pues al salir de una vida suya, para “volver” a su hogar, iba saltando de “núcleo” en “núcleo” de diferentes sistemas, a través de estas aperturas.
En aquel momento tampoco sabíamos exactamente qué es lo que estábamos percibiendo, o si simplemente era la forma que tenía el alma de interpretar este viaje de vuelta a casa, sin embargo, tanto al estudiar las teorías de Nassim Haramein, con lo que luego hemos aprendido hablando con los diferentes guías que han aparecido en las regresiones, vemos que es algo de lo más normal y habitual a partir de un cierto nivel evolutivo salir o entrar por los núcleos interiores de cada planeta.

Bien, pues si para salir se puede hacer por el vórtice de luz que es el cordón de plata, y para entrar se hace normalmente descendiendo desde los planos más sutiles hasta los más densos, y perdiendo consecuentemente energía, potencial y memorias (una de las cosas por las que no recordamos todo de nuestras vidas pasadas es porque al cruzar por la malla de control se activa o se instaura el velo de amnesia que todos tenemos), se puede también hacer entrar a la futura alma por el interior del núcleo del planeta para que entre con el 100% del potencial, conocimientos y energías que trae “de serie”.

Meditación y petición a la preparación de la entrada

Para ello, me explicaban ayer, los padres, en meditación, deben conectar con el ser de su futuro bebe, y con sus guías, y pedir y planificar que cuando se produzca la entrada definitiva de ese ser en el cuerpo físico (porque sabéis que, durante el embarazo, la mayoría de almas entran y salen constantemente del cuerpo, y no están permanentemente en él, a no ser que realmente sean almas “mas jóvenes” que quieran experimentar los 9 meses de gestación), que esta entrada se haga entonces no por las capas externas, sino usando los pasos desde el punto de origen del ser que vaya a encarnar, hasta nuestro planeta. De esta forma, el ser que va a nacer ni pierde ni un ápice de su potencial, vibración y memorias, lo cual facilita desde luego muchas cosas para sus años venideros como humano.

Quizás a alguno os suena a ciencia ficción todo esto, bueno, es posible. Yo personalmente es algo que voy a hacer, pues seré padre en breve de nuevo y ya hemos conectado en meditación con el ser que encarnará como nuestra futura hija, ahora lo que haremos es volver a conectar y pedir y planificar la entrada definitiva de esta forma que me explicaron ayer, para conseguir que llegue a una nueva vida con el máximo de potencial posible, para su trabajo, su misión o lo que tenga que hacer y aprender este ser en este planeta y con nosotros. Ya os tendré al tanto de como se desarrolla la experiencia.

saludos!
David

 

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Sobre la Vida y la Muerte

2 Jul

 Sobre la Vida y la Muerte

Vuelvo a compartir esta nota sobre la Vida y la Muerte, escrita hace unos meses, pero siempre vigente, y porque en estos días recuerdo mucho este tema.

 Sobre la Vida y la Muerte

 

Ante la partida de un ser querido, aún cuando este no sea un familiar directo, o un afecto cercano, inclusive si es alguien a quien admiramos mucho y no conocemos personalmente, lo primero que sentimos es dolor.Dependiendo de la cercanía del vínculo y el afecto que le tenemos, ese dolor puede sentirse de tal forma que hasta parecería un dolor físico… una herida abierta que sólo el tiempo puede cicatrizar.

Por este momento llegada una cierta edad como la que tengo, puedo decir casi con certeza,  que ya me ha pasado más de una vez. Y quienes han pasado por ello pueden sentir perfectamente lo que estoy diciendo , quienes no, pueden llegar a tener una mayor o menor empatía, pero todos, ante la muerte, tienen respeto, y otros, miedo, a veces, es un miedo paralizante porque se trata de algo evidentemente desconocido y de lo que es preferible no hablar o conocer demasiado, no vaya a ser que me toque muy de cerca.

Para quienes transitamos un camino de búsqueda espiritual, de tantos años, y habiendo profundizado e investigado sobre el tema, hay una mirada más esperanzadora sobre el tema, pero esto no hace inevitable de todos modos, que, cuando alguien cercano o querido parte, sintamos ese humano dolor, esa tristeza desgarradora por su partida de este plano pues no podremos tenerlo más físicamente, cercano, visible, presente, para abrazar, besar, hablar.

Sin embargo, esa visión de la que hablaba antes, nos muestra que hay otras realidades, otros planos a los cuales es difícil acceder cuando estamos totalmente obnubilados por la desesperación, la tristeza, el dolor, pero que luego, con el tiempo, nos hacen conocer inclusive, si estamos abiertos, aquellos que se fueron, mostrándonos  que desde allí todo lo ven y todo es mejor, más liviano, más etéreo, más luminoso y menos denso que aquí, en donde aún permanecemos y desde donde sufrimos esas partidas.

Muchos de quienes estamos en este camino hemos encontrado a seres amados en esas dimensiones superiores, de una u otra manera, sin buscarlos, sin molestarlos, simplemente por estar receptivos, abiertos en espíritu a otras realidades, que sí están y si son tangibles y visibles a nuestros ojos.

Desde ese lugar, Ellos, quienes han partido, nos hablan, nos escuchan, nos iluminan, nos ayudan, y podemos estar en contacto también, sólo hay que abrir ese corazón, y no culpar a Dios, no culpar al destino, no culpar a la vida, no despotricar o blasfemar pues todo tiene un porqué, todo tiene una explicación, todo tiene una razón.

Si bien hay partidas que pueden parecer totalmente injustas a simple vista, si ahondamos en cada una de las razones, comprenderemos que hay un tiempo de vivir, y un tiempo de partir, y que, quien se fue, no podía haberse ido ni antes ni después, y que si hubiera ocurrido de otra manera no hubiera sido mejor para su vida, ni la de quienes lo rodeaban.

Hay designios de Dios, que no son comprendidos por nosotros, y que solo lo sabe el alma, nuestra propia alma, en su máxima sabiduría, esa que antes de encarnar en esta dimensión, en este plano terrenal, ha elegido las experiencias por las cuales pasar, “atravesar” como suelo decir siempre, para aprender, para evolucionar, para avanzar… porque la vida, esta vida, es un camino, es un paso, es un túnel hacia la Luz, hacia nuestro verdadero hogar, es un lugar en el cual realizamos experiencias en un cuerpo físico y luego dejamos ese cuerpo como si fuera un vestido que no usaremos más, y que duró lo que tenía que durar, ni más ni menos, para dar paso a la libertad, como cuando nuestro cuerpo está libre de ropajes y se ve tal como es, así se ve el alma fuera de esta envoltura terrenal,.. libre totalmente, invencible, ágil, fuera de algo que la aprisionaba… más aún cuando había enfermedad, sufrimiento, tristeza, dificultades que parecían infranqueables, o bien.. simplemente, porque ya era el momento de dejar ese “contenedor”  y volver a ser un alma libre.

Ha sido y sigue siendo durísimo para mí, desde mi lugar, decir a quienes están cerca de alguien que sabe que partirá, cuál es la verdad, porque generalmente esa alma lo sabe, y suelen pedir ayuda para partir, una mano a la cual aferrarse en medio de ese dolor que significa dejar seres queridos, dejar lo conocido y volar hacia un lugar que en apariencia no conocen, aunque luego se dan cuenta que ese lugar fue siempre conocido, solo fue olvidado por un tiempo, pero ese es su lugar, el lugar del cual venimos y hacia el cual debemos regresar, pues allí nos esperan almas que amamos, almas hermanas, almas que formaron parte de todas nuestras vidas, de la eterna existencia y a quienes nos uniremos al volver a casa, al regresar a Dios, un Dios que espera en Amor  y Bondad Infinitas a sus hijos para bendecirlos y confortarlos en su LUZ… esa Luz que muchos que han tenido ECM (experiencias cercanas a la muerte) han visto, y que otros, sin haber estado en esas instancias  hemos podido vislumbrar  en meditaciones profundas.

Los escépticos pueden decir o pensar que todo esto es una mera ilusión y algo que se inventa para evadir la realidad, para no pensar, para escapar de las pérdidas y no afrontar el dolor. Me parece una postura durísima hasta para con ellos mismos, y me apena que haya tanta gente que desconozca que hay algo más que esta vida y este cuerpo que habitamos. Me cuesta comprender que para muchos solo exista esto que tenemos, lo que se puede ver, tocar, sentir, comprobar, y que no haya nada más… sin embargo entiendo que hay mucha gente que aún piensa así, y respeto también esa postura, queriendo con esto intentar mostrarles también a ellos otra visión de la realidad en la cual ellos creen.

Lamentablemente en el transcurso de todos estos años de labor, he presenciado partidas muy dolorosas que marcaron mi vida, mi camino, mostrándome tanto, enseñándome tanto y dejando también a mi lado, a seres queridos, muchos de los cuales aprendieron y comprendieron de que se trataba todo esto, no por eso dejando de sentir un inmenso dolor, y yo también.

No significa que uno no sienta dolor, o que sea un total “desapegado”, sino todo lo contrario, uno desea, espera en lo más profundo y sabe, aún sin pruebas que podamos demostrar a los científicos, pero desde un lugar de tanta certeza, que, esos Seres que partieron, ya están en la Luz, y partieron porque  en su paso por este mundo, ya habían dejado su marca, su huella, ya habían cumplido su misión… y les esperaba otra vida, otras misiones, otros aprendizajes, en una dimensión diferente, en un lugar en el cual no necesitan de estas “ropas” que tenían aquí, y utilizan otras más etéreas, livianas, luminosas, pero también pueden trasladarse, y estar a nuestro lado, susurrándonos al oído y permaneciendo a nuestro lado si  estamos abiertos a creer y a percibir.

Desde mi humilde lugar, solo deseo acompañar a quienes hace poco o mucho tiempo, han perdido seres queridos, transmitiéndoles la certeza de saber que ellos están bien, están en la Luz, están en Paz, y que desde donde están envían esa Luz y acompañan a quienes han quedado aquí, muchas veces tristes y desconsolados, diciéndoles que no sufran pues ellos están mejor, mucho mejor ahora, y disfrutando de un mundo mejor, pudiendo así iluminar y acompañar a quienes aquí han quedado para reencontrarlos nuevamente cuando llegue a cada uno el momento de partir.

©Marianela Garcet

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