La vida, siempre la vida

18 Abr

La vida, siempre la vida

 

red milenaria

Puede parecer a simple vista que hablar sobre este tema que nos ocupa, la reencarnación, y todo lo que ella trae aparejado (vida después de la muerte, la misma muerte , vida entre vidas, karma, etc) es algo lúgubre, algo de lo cual es mejor no hablar por el momento.

Hay mucha susceptibilidad al respecto, sin embargo, no solo hablaremos de muerte, y quizá, no hablemos directamente de ella, sino, por el contrario, de todo lo que significa estar vivo, y de lo que hay que hacer mientras estamos en este plano: aprender, y cómo aprovechar mejor esos aprendizajes… porque de eso se trata el momento clave de morir: partir con un bagaje tal de experiencias y aprendizajes, que nos sirvan para la próxima vida, y que nos alivianen en cierto modo ese camino que tomaremos en el próximo viaje.

Somos viajeros, almas viajeras, que van, de una a otra vida, parando en alguna estación durante más tiempo que en otras. En muchos estudios se habla de determinada cantidad de tiempo tal como lo conocemos, nuestro tiempo terrestre, medido en años, para volver a encarnar, y se dice que quienes vendrán a cumplir con una misión grande y compleja, como guiar a otras almas por ejemplo, tal como lo hicieron los grandes líderes espirituales, pasan muchos años antes de volver a encarnar, entre una y otra vida. ¿Y dónde pasan esos años?, en un “espacio entre vidas” y esa es “la vida entre vidas” que no es una vida aquí en la tierra, sino en otros planos.

Siempre hay vida, como lo estamos viendo, puesto que, si morimos y vamos a un espacio diferente, pero también es un espacio de vida, significa entonces que no hay muerte.

Evidentemente para quienes pensamos en términos espirituales no hay muerte, aunque la misma sea dolorosísima y nos golpee tan fuerte como a quienes piensan que la muerte es el último espacio y el adiós definitivo a una persona.

Sin embargo, luego de ese dolor, que es lógico, pues elegimos encarnar como humanos para sentirlo, para sentir esa sensación de amar, odiar, extrañar, ser indiferentes, sentir culpa, no sentirla, sentir  dolor o no sentirlo.. y tantas otras sensaciones que solo como humanos, solo estando en una vida en este plano terrenal, podemos sentir…

Elegimos, digo bien, y parece un acto de soberbia o herejía si lo miramos desde un punto de vista estrictamente dogmático, desde una religión formal en la cual Dios, el Dios que corresponda según esa religión, tiene el poder sobre la vida y la muerte y sobre cada persona.

Si bien quienes hablamos de reencarnación creemos en un Dios, creemos que Él es una energía algo que ha sido siempre, que ha existido siempre, como un soplo de vida, pero que, a partir de esa energía, nosotros existimos como seres únicos, con nuestro propio poder para decidir qué hacer con él. Por eso hablamos de karma, y por eso decimos que somos los artífices de nuestro propio destino, sea en esta vida o en futuras vidas. Estamos en esta vida para completar aprendizajes de otras anteriores, y también para vivir nuevas experiencias y ver como reaccionamos a ellas y de acuerdo a eso formar un karma nuevo, positivo o negativo según sea nuestra evolución.


 

Mucha gente se asusta y no quiere pensar, no quiere escuchar, no quiere leer, no quiere saber.

Pero esto pasa siempre, en todos los aspectos de la vida, siempre , cuando se habla de un tema que es controvertido, o sobre el cual puede haber diferentes líneas de opinión, mucha gente opta por cerrarse, cerrar los ojos, y no mirar, cerrar oídos y no escuchar, y no saben que justamente esto daría respuesta a muchas dudas, a muchos interrogantes sobre las cosas que suceden en este plano.

Pero como hablar de reencarnación, significa e implica también hablar de muerte, eso asusta, eso aleja, eso atemoriza.

La idea de todo esto, es justamente despejar los miedos, no aleccionar, no dar sermones, no asustar, solo quitar miedos, angustias y dolores por aquellos que han partido, porque eso es lo que sucede ante la muerte, la gente queda dolorida si no sabe a ciencia cierta a donde fue ese ser querido que partió, si no sabe porqué se fue tan pronto, si no entiende porqué ese ser humano que tal vez ni siquiera llegó a ser un adulto, tuvo que irse. Y no saben que eso seguramente ha sido una bendición para ellos, y para los que quedaron. No saben que ese ser tan pequeño que partió tan joven, lo hizo porque su misión ya fue cumplida y qué mejor que partir, y seguir en otros planos más elevados una vida de Luz yd e Paz, como nunca lograrían tener en esta tierra! ¡son bendecidos! Esas almas que partieron y los que dejaron atrás, aquí en este plano… porque desde el espacio de Luz adonde se encuentran hoy, están guiando los pasos de quienes quedaron aquí, para que no tropiecen, para que estén iluminados, para que el camino que deban recorrer sea un camino de pura Luz.

 

©Marianela Garcet

Continuará…

Solicita información sobre el estudio de Vidas Pasadas sin Regresión© que realizo hace tantos años y sobre el cual podrás ver ejemplos en varias de mis páginas.

Puedes adquirir el libro Vidas Pasadas-Tiempo Presente en las principales librerías virtuales del mundo e inclusive descargarte de las mismas una demo antes de decidir tu compra para leer y ver si el libro es de tu interés. Tienes diferentes opciones de formatos, tanto impreso como formato digital (para Kindle) y por lo tanto, opciones de precios también.

Vidas Pasadas en Amazon

Vidas Pasadas en Lulu

 

 

 

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: